El presidente de Rusia, Vladímir Putin, se encaminaba el domingo a ampliar su casi cuarto de siglo en el poder con otro mandato de seis años, tras unas elecciones que no dieron a los votantes alternativas reales a un autócrata que ha perseguido con dureza la disidencia.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, se encaminaba el domingo a ampliar su casi cuarto de siglo en el poder con otro mandato de seis años, tras unas elecciones que no dieron a los votantes alternativas reales a un autócrata que ha perseguido con dureza la disidencia. Las elecciones de tres días que comenzaron el viernes se celebraron en un entorno muy controlado en el que no se permitían las críticas públicas a Putin ni a su guerra en Ucrania.
Pese a los estrechos controles, el viernes y el sábado se reportaron al menos media docena de casos de vandalismo el viernes y el sábado. Una profesora universitaria de 50 años fue encarcelada el sábado durante 15 días después de que intentar arrojar un líquido verde a una urna en Ekaterimburgo, en los Urales, según el medio local Ura.ru. En Podolsk, una localidad cerca de Moscú, una mujer recibió una multa de 30.